FICWALLMAPU | Festival Internacional de Cine y Video

Opiniones y Entrevistas

LOS INSTRUMENTOS MODERNOS DE COMUNICACIÓN DENTRO DE LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Por Mariano Estrada
Coordinador General de CLACPI

El campo de la comunicación indígena parece indicarnos que se ha ajustado al tiempo y espacio en que se desenvuelven los aborígenes de cada región. 
Muchos son los actores en la actualidad en el ejercicio de los nuevos y modernos elementos de comunicación que rodean el mundo audiovisual indígena que van desde iniciativas personales hasta colectivas. Estos últimos son los componentes fundamentales como para que hoy, la comunicación indígena haya alcanzado un lugar importante en el corazón de los pueblos a lo largo y ancho de América. Una red de comunicadores indígenas como la Coordinadora Latinoamericana de Cine y Comunicación de los Pueblos Indígenas (CLACPI), es una muestra de que hay una interés palpable por hacer una comunicación distinta, una comunicación verdadera donde las y los indígenas son ahora actores y partícipes con miras a la construcción de un mundo mas justo, digno y equitativo.

La comunicación indígena en la práctica

Los instrumentos más visibles en la esfera de la comunicación indígena; están  la radio y el video documental. La fotografía y el cine ficticio, son aun modos distintos que no se han consolidado como medio de comunicación aborigen. Aquí, citamos algunas experiencias de como funcionan y se adhieren los instrumentos de comunicación en el entorno indígena.

Al tomar en cuenta la experiencia de otras estaciones de radio que  llevaban algunas hasta 30 años exigiendo ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) un permiso para operar en una frecuencia  sin una respuesta favorable ( para el caso de México), optan por transmitir sin licencia en cualquier frecuencia, sobre todo en la frecuencia modulada y con baja potencia que no rebasaban los 10 km. a la redonda cuando mucho. Cabe destacar que esta manera ilegal de transmitir, la venían ejerciendo varios colectivos, pero que sin duda alguna toma auge apenas a finales de los años ‘90s. 

Se dice que la radio se volvió una comunicación propia en el sentido de que aquí se deja oír un real sentir de los pueblos originarios, se deja palpar la veracidad de los acontecimientos sin alterar los datos en un filtro como el caso de las estaciones de Radios Indígenas del estado. Aquí, se dejan compartir experiencias comunitarias y propuestas que realmente beneficien a los pueblos. Se denuncian hechos que lastiman la integridad de la comunidad y de sus pobladores. 

Los esfuerzos por hacer una comunicación propia usando frecuencias que de alguna manera dan control y poder al que los usa, mermaron de algún modo ante la persecusión y desmantelamiento de dichas emisoras por parte del estado mexicano que los consideraba, Radios Ilegales. Tenía que intervenir aún violando las garantías individuales y colectivas al acceso y uso de lo que hay en el país, como es el caso del espectro radioeléctrico. Las fuerzas del estado quemaron equipos de transmisión de radios comunitarias, reprimieron, persiguieron, encarcelaron y en el peor de los casos desaparecieron comunicadores indígenas. Esta última lógica fue aplicada y sigue siendo aplicada en todos los niveles del sector periodístico que hablan sin falacia sobre el estado mexicano y su sistema de política represiva en el país. Hay que destacar que hacer periodismo en México es sinónimo a escribir el propio testamento, pues a mas de uno le puede incomodar la información divulgada. 

Muchas estaciones de radio operaron y siguen operando sin la autorización de la SCT. En otras palabras, fueron obligados estos diversos colectivos a orrillarse a esta conducta, de operar sin permiso, ya que es un calvario poder adquirir una. Si la SCT llegara a otorgar una, lo hace con una gran cantidad de condicionantes, como el no emitir Spot, cortinillas con fines de lucro, ni propaganda política etc... Se ocupará únicamente para transmitir música, entre otras cosas poco significativas para un pueblo entero, vivo y sincero, como es el pueblo indígena. La concesión otorgada casi reza el cierre de la radio antes de su operación. 

Para el caso de las imágenes en movimiento1, como describiera Gerylee Polanco Uribe y Camilo Aguilera Toro, también adquirió un lugar muy importante en la comunicación indígena, o mejor dicho en el corazón de los pueblos indígenas.

Quizás no con mayor intensidad como las Radios Comunitarias como también se les llama a las Radios Indígenas de verdad, pero si como el mas vistoso, impresionante y caro en este sector. Sin embargo, la pasión que adquirieron algunos videoastas indígenas obligaron a que los recursos pasaran a segundo término. Tal pareciera que la magia de las imágenes hace posible lo imposible, pues también hay un número significativo  quizás así de similar a los radialistas que los videoastas. En su mayoría, estos realizadores indígenas son documentalistas, pareciera que esta categoría es la que mejor recoje la situación de los pueblos indígenas, por el hecho de que aquí se ocupa la imagen para denotarla. Pero mas que eso, es el hecho de que la realidad y acontecer diario de los pueblos indígenas está a la mano y requiere de poco esfuerzo para llevarla a la pantalla, caso contrario para la ficción, donde se ocupa la creatividad en el desarrollo del guión, Story board, etc... para su producción. Por ello mismo, pocos -aunque siempre hay algunos- que van incursionándose en ése ramo y otros tantos en la categoría experimental.

Los contenidos a tratar o tratados en los materiales audiovisuales, giran en torno a: Derechos humanos, Derechos de los pueblos indígenas, Igualdad de género, Jóvenes, Migración, Medio ambiente, Cultura, Educación, Agrícola, política y sociedad; por mencionar algunas. Al igual que la radio, los contenidos del video son propuestas en su mayoría por los pueblos originarios de la región. El papel del realizador es trabajar la temática y la estética necesaria para llevarla a las pantallas y que el mensaje sea claro y fluído tanto para el público interno como externo. Dichas producciones son divulgadas posteriormente en muestras itinerantes en laS comunidades indígenas de la región para reforzar el espíritu colectivo y por supuesto la temática tratada. Después de cada exhibición, se abre un debate con los participantes para reflexionar en las cosas que faltan para el desarrollo y los derechos de los pueblos indígenas. 

Uno de los efectos considerables de esta muestra itinerante, es el papel mediático que ejerce en los conflictos sociales e intercomunitarias, que siempre las hay, aún aquí en las comunidades indígenas.  Una comunidad indígena, se fractura por diversas razones, que van desde posiciones políticas, religiosas, organizativas etc... que se vuelven protagonistas antagónicos que laceran la comunidad. Y aquí es donde el video ha encontrado su verdadero razón de ser, con casos muy sensibles que obligan a seguir colaborando por la causa justa y noble paz de los pueblos indígenas.

Unas veces a título personal, otras veces en colectivo al cual el realizador es parte, los materiales producidos son exhibidos en museos, festivales o muestras de cine dentro del país, o en el mejor de los casos a nivel internacional. Justo en estos lugares es donde el video indígena toma un referente importante y significativo. Realizadores indígenas y colectivos del continente que va desde la Patagonia hasta Alaska, se encuentran  aglutinadas en una red llamada Coordinadora Latinoamericana de Cine y Video de los Pueblos Indígenas (CLACPI) que nació en 1985 con su 1er. Festival en la ciudad de México y que de manera irregular se realizaron los siguientes festivales, pero que a partir del VII festival internacional  realizado en Santiago, Chile en el año 2004 se realiza hoy con un intervalo de cada dos años en distintos cedes de América.

Caso particular mereció el XII Festival internacional de cine y video de los pueblos indígenas que se realizó en Argentina y Chile el pasado mes de noviembre de 2015, debido a que esta organización cumplía esa fecha, 30 años de trayectoria. Vale mencionar que son varios realizadores independientes y colectivos que están solicitando formar parte de esta enorme y vigorosa red de comunicadores indígenas, única en su estilo y que a sido acreedor de reconocimientos internacionales como....Fray Bartolome de las casas 2013, otorgado por La Secretaría de Estado de Cooperación Internacional y la Casa América de España, por su gran aporte en la protección de los derechos, el respeto a sus valores y la aportación colectiva y constructiva en la comunicación de los pueblos indígenas. Además, a través de CLACPI, los materiales producidos desde cada una de las regiones indígenas del continente Americano, son exhibidas bajo el consentimiento del realizador y colectivo en festivales y muestras de cine indígena en España, Francia y otros países del continente europeo.

La fotografía también merece una mención en éste apartado, pues al igual que la radio y quizás el mas práctico en su uso y alcance que tiene este medio en el trabajo de la comunicación aborigen. Hay un buen número de fotógrafos indígenas que retratan el acontecer de sus comunidades y la vida propia de los pueblos agregando a estos las ceremonias sagradas y por su puesto los constantes despliegues que hacen en las grandes ciudades para manifestarse y denunciar la represiva actitud del estado y sus reformas constitucionales que destruyen la integridad de la comunidad. Una cámara fotográfica es ligeramente mas práctica que el video, aunque la radio es igual de práctica, la fotografía supera en ésta por el simple lema de, ‘Vale mas una imagen que mil palabras’. 

Caso particular merece el tratamiento del cine que, aunque tenga un parecido al video sin embargo es ligeramente mas complejo y muy costoso. Por lo que, son pocos los realizadores indígenas y colectivos que experimentan trabajar en este medio y que también comienza a sonar como un eco para ser parte de la comunicación indígena. Hay una gran inquietud por explorar esta categoría, sin embargo, aún no le ha llegado la era en las comunidades indígenas.

Como citamos con anterioridad, no hay fondos suficientes como para explorar otras áreas de comunicación como lo es también la televisión. Pero hay que mencionar, que hay algunas televisoras comunitarias que cuentan con una experiencia increíble en esto, por supuesto trabajando para las comunidades indígenas y sobre todo operadas por indígenas miembros de la misma comunidad de la  región.



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